IDC ha dado a conocer los resultados del estudio de SAS Data and AI Impact Report: The Trust Imperative, cuya principal conclusión es que la mayoría de las entidades bancarias está implementando la inteligencia artificial sin la supervisión y la infraestructura necesarias para ganarse esa confianza. Y eso a pesar de que los bancos han invertido en IA antes que en la administración pública, los seguros y las ciencias de la vida.
Bastan estos tres datos como referencia:
· Aproximadamente una cuarta parte (23 %) de los bancos opera en el nivel más alto del Índice de IA Confiable de IDC. Aun con estas ventajas, la mayoría de las instituciones bancarias se queda muy por debajo del “índice ideal” del documento, que combina una alta confianza con un alto nivel de fiabilidad.
· Sólo el 11 % de los bancos tiene sistemas verdaderamente fiables y confía en ellos.
· Casi la mitad (47 %) cae en lo que IDC llama el “dilema de la confianza”. O lo que es lo mismo: infrautilizar la IA porque no confían lo suficiente en ella, o dependen en exceso de sistemas de IA que no han sido validados de forma adecuada.
El estudio también concluye una tendencia preocupante: la inversión en capacidades de IA no se iguala con la inversión en los pilares de innovación responsable que hacen que la IA sea de fiar. Una desconexión muy peligrosa si tenemos en cuenta que el bancario es un sector en el que el fallo de un solo modelo puede desencadenar sanciones regulatorias o erosionar la confianza del consumidor de la noche a la mañana.
Y no será por inversión, pues la trayectoria de gasto en IA de los bancos supera a todos los demás sectores del estudio. La mayoría de los bancos (60%) espera un crecimiento de entre el 4% y el 20%, mientras que un grupo más reducido (12%) anticipa aumentos aún más pronunciados.
De todas formas, el estudio destaca estas debilidades que caracterizan al sistema bancario:
· Casi uno de cada cinco bancos (19%) sigue operando con una infraestructura de datos en silos, la peor tasa entre las industrias analizadas en el estudio.
· Una parte importante carece de una gobernanza de datos eficaz (45%) y/o de una infraestructura de datos centralizada u optimizada (41%).
· Muchos bancos (42%) también se enfrentan a la escasez de habilidades especializadas en IA.
Como solución a estos problemas, el estudio muestra que más de la mitad (52%) de los bancos planea expandir su arquitectura de IA, y otro 43% planea formar o ampliar equipos dedicados a la IA. Sin embargo, menos de un tercio (31%) planea enfocarse en desarrollar y ajustar los modelos de IA por sí mismos.
La conclusión del estudio no puede ser más palmatoria: “Estas barreras no son ni abstractas ni teóricas; son estructurales”.
O como ha explicado Kathy Lange, directora de investigación de la Práctica de IA y Automatización de IDC, “sin una arquitectura de datos sólida, marcos de gobernanza y cantera de talento, los bancos corren el riesgo de invertir dinero en iniciativas de IA que no pueden ofrecer un retorno de la inversión (ROI) o, peor aún, que socavan la misma confianza de la que dependen”.
En cuanto a otros aspectos analizados, el informe también destaca que:
· Los bancos también avanzan de forma más decidida que otros sectores hacia la IA agéntica, y casi un tercio planea aumentar la inversión en IA confiable para respaldar sistemas más autónomos. No obstante, conforme los sistemas de IA adquieren mayor autoridad en la toma de decisiones se vuelven más graves las consecuencias de una gobernanza débil.
· Las empresas que utilizan la IA para mejorar la experiencia del cliente registraron el mayor retorno de la inversión: 1,83 dólares por cada dólar invertido, seguidas de cerca por las compañías centradas en expandir la cuota de mercado (1,74 dólares). Aquellas centradas en el ahorro de costes registraron cifras más bajas: 1,54 dólares por dólar.
· Las empresas que priorizaron una IA confiable tenían un 60% más de probabilidad de duplicar el retorno general de sus iniciativas de IA. Esa es una prueba sólida de que la innovación responsable es un acelerador del crecimiento que se amortiza con creces.
Lo que ha llevado a Mónica Gutiérrez, directora de ventas para Servicios Financieros de SAS para España y Portugal, a declarar que “ningún banco quiere quedar rezagado en esta carrera altamente competitiva, y los ahorros de costes por sí solos no los mantendrán en ella. Los bancos que ganen serán aquellos que inviertan en gobernanza, explicabilidad, transparencia y cimientos de datos sólidos antes de escalar, no después de que algo se rompa”.