En Olula del Río las aceras son de mármol. También lo son en Cantoria, y en otros pueblos de los alrededores. No es extraño en las proximidades de una cantera, la de Macael, que ha aportado este material a obras tan relevantes como la Alhambra de Granada. Y que ha visto nacer a una de las multinacionales españolas más dinámicas y expansivas del mercado, con presencia hoy en más de 120 países.
La historia de Cosentino, que es una historia de innovación, nace sin embargo cuando se separa un poco del mármol que aportó riqueza durante siglos a esta zona semidesértica del norte de Almería. Cuando la segunda generación de la compañía se dio cuenta de que no sólo el mármol tenía valor, sino también el resto de piedras y materiales que estaban alrededor. Con ellos crearon una nueva superficie elaborada a partir de minerales y pigmentos que distaba de la piedra natural y que llevaba por primera vez a la cocina algo revolucionario: el color. Habían inventado el silestone, el material que hoy podemos ver en las cocinas de medio planeta.
La vocación tecnológica de los Cosentino –hoy octogenarios– les permitió seguir desarrollando otros materiales como el Dekton, una superficie ultracompacta de porosidad nula, y más recientemente Éclos, formulada con cero sílice cristalina, fabricada con hasta un 88 % de materiales reciclados y diseñado para soportar temperaturas de hasta 220 ºC.
Lo que empezó siendo una fábrica de 4.000 metros cuadrados es hoy un enorme complejo que supera los 2,5 millones de metros cuadrados, el equivalente a 400 estadios como el Santiago Bernabéu. Un entorno donde máquinas, grúas y robots se mueven a sus anchas cargando palés llenos de silestone que van desde Almería a todos los rincones del planeta. Así lo pudimos comprobar un grupo de periodistas, convocados por la compañía y por su socio tecnológico Microsoft para conocer las instalaciones in situ y entender cómo afronta esta multinacional el que puede ser el reto tecnológico más determinante de nuestros días: la adopción de una IA de frontera.
En el transcurso de la visita, los responsables de ambas compañías anunciaron que Cosentino será la primera empresa industrial en España en adoptar la plataforma Microsoft Discovery. Esta tecnología, diseñada para acelerar la investigación científica, es de especial interés para una compañía que basa su éxito en el descubrimiento y validación de nuevos materiales para cocina, fachadas e interiores.
La plataforma de investigación desarrollada por Microsoft combina IA agentiva, computación de alto rendimiento y gestión avanzada del conocimiento para acelerar procesos científicos y de ingeniería. Permite automatizar tareas como revisión bibliográfica, generación de hipótesis, simulaciones y análisis, integrando datos públicos y privados en un entorno unificado para investigadores e ingenieros. Para la compañía almeriense, Discovery abre la puerta a anticipar formulaciones óptimas antes de su producción y reduce la necesidad de experimentación física. El impacto esperado es una aceleración significativa de la innovación, una mayor eficiencia de la investigación y la posibilidad de explorar nuevos materiales.

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IA para el diseño
Pero el impacto no acaba ahí. Hoy, ya se está utilizando inteligencia artificial en la labor de diseño de las encimeras y materiales de construcción, valorados precisamente por su diversidad y colorido. Una visita a la zona de exposición de Cosentino permite constatar, además, la gran diferencia de gustos entre distintos lugares del mundo. Si en España y Europa optamos por lo general por unos colores más sobrios en la cocina, este patrón no se repite por igual en otros rincones del planeta.
La IA –explicaron en el laboratorio de Cosentino– puede ahorrar mucho trabajo a la hora de trasladar el diseño a las superficies. Donde antes de se requerían cuatro o cinco iteraciones para un acabado, ahora solo es necesaria una. Esto se traduce en reducciones de tiempo y en aumento de la eficiencia, pero también en algo fundamental para el mundo del interiorismo: la posibilidad de “anticipar el futuro”.
La IA puede ahorrar mucho trabajo a la hora de trasladar el diseño a las superficies
En este sector, los fabricantes sacan catálogos con los nuevos materiales y colecciones en primavera y en otoño, ya que el mayor número de pedidos se realizan antes de que llegue el verano o la Navidad, los periodos en los que la gente acostumbra a mostrar las obras realizadas en casa. Como explicaron en Cosentino, anticiparse a las tendencias y desarrollar diseños con velocidad es tan fundamental como en el mundo de la moda.
También lo es proponer nuevas soluciones. Según explicó Valentín Tijeras, vicepresidente corporativo de Producto, I+D y Calidad de la compañía, la inteligencia artificial no solo reduce costes, sino que te ayuda a desarrollar tu creatividad. “Es como si estuvieras hablando con tu director de tesis, que te propone cosas nuevas”, dijo.

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El agente Clar
Pero la última gran aportación de la inteligencia artificial al negocio de Cosentino no está en el diseño ni en el descubrimiento de nuevas superficies, sino en la gestión de su fuerza comercial. La empresa almeriense cuenta con una fuerza de 4.000 comerciales, distribuidos a lo ancho y largo del planeta.
Y su mayor preocupación, aquello que más tiempo les hacía perder, era la gestión de procesos. La empresa calcula que, al menos una tercera parte de su jornada laboral se destina a gestionar la agenda y a reportar sus acciones. En la práctica, eso supone más de mil personas paradas, o sin aportar valor claro allí donde la compañía más lo necesita.
Para eficientar estos procesos, Cosentino ha desarrollado CLAR, un agente de IA para la gestión comercial basado en tecnología de Microsoft. Su funcionamiento es práctico y sencillo, ya que se apalanca en aquello que un comercial –o cualquier persona– nunca pierde de vista: su smartphone.
Rafael Domene, CIO global de Cosentino, demostró junto a su equipo como, a través de un dispositivo móvil, cualquier operario puede, mediante la voz, consultar su agenda, preparar reuniones y acceder a información clave de cada oportunidad de negocio sin necesidad de interactuar directamente con múltiples aplicaciones o procesos.
Clar asume la gestión de estas tareas, encargándose de capturar, registrar y mantener actualizada la información de manera automatizada. De este modo facilita que los equipos comerciales se puedan focalizar en actividades de mayor valor y avanzar hacia una relación con el cliente más ágil y personalizada y eficiente.
¿Supondrá esto la reducción de algunos puestos de trabajo? Ángel Madariaga Álvarez, vicepresidente corporativo de Producto, I+D y Calidad de Cosentino, fue tajante al respecto. Durante la visita a la planta, en la que mostró las líneas de fabricación de Silestone y Dekton, explicó que la IA nunca ha hecho que se despida gente en su compañía. “Los ingenieros rotan de posición, reciben formación y aprenden funciones nuevas”, dijo tras explicar que la empresa sigue formando y contratando gente nueva cada año a pesar del impacto en eficiencia de la IA.
Con estos enfoques, aseguran desde la compañía, Cosentino tiene el objetivo de evolucionar hacia una ‘Autonomous Enterprise’, un modelo en el que personas, inteligencia artificial, agentes, datos y procesos trabajen de forma integrada para impulsar una gestión más inteligente, eficiente y orientada a la creación de valor.