¿Formar o contratar? Los CIO más avispados saben la respuesta sobre el talento en la era de la IA

El factor clave para el éxito de la implantación de la IA está pasando a ser, en gran medida, el talento disponible, y no las herramientas de IA instaladas, lo que ejerce presión sobre los responsables de TI para que mejoren las competencias de su plantilla. Dado que las competencias en IA son las más demandadas y las más difíciles de encontrar, muchos responsables de TI y sus colegas de la alta dirección están poniendo en marcha programas integrales de formación en IA para los empleados, tanto para los profesionales de TI que desarrollan las herramientas de IA como para los usuarios de la empresa que las utilizarán.

Las empresas inteligentes tendrán que invertir mucho en la mejora de las competencias, afirma Chris Campbell, director de sistemas de información de la Universidad DeVry (California, Estados Unidos). “El ritmo del cambio es sencillamente demasiado rápido como para depender únicamente de la contratación externa. Las organizaciones que desarrollen capacidades de IA entre su plantilla actual tendrán ventaja sobre aquellas que intenten ganar una guerra de ofertas por un grupo relativamente reducido de expertos”, relata.

Además, los elementos clave que conducen a una implementación beneficiosa de la IA han cambiado con el tiempo, añade. “Al principio, a todo el mundo le preocupaba el acceso a las herramientas de IA. Hoy en día, las herramientas están por todas partes. Lo que veo que cuesta a las organizaciones es averiguar cómo aplicarlas a problemas empresariales reales e integrarlas en la forma en que se lleva a cabo el trabajo en la práctica”, agrega.

En DeVry, algunos de los defensores más acérrimos de la IA no provienen de ámbitos tradicionales de la IA, sino de la ingeniería de software, el análisis empresarial, la ciberseguridad, la gestión de proyectos y las operaciones, afirma. “Entienden el negocio, saben dónde están los puntos de fricción y pueden ver dónde la IA puede generar valor. Esas habilidades suelen ser más importantes que una experiencia profunda en un modelo o herramienta concretos”, señala.

Es difícil encontrar profesionales con experiencia en IA, sobre todo cuando los responsables de TI buscan candidatos que hayan logrado llevar con éxito iniciativas de IA de la fase experimental a la de producción. “No creo que todas las empresas necesiten crear un gran equipo de especialistas en IA”, afirma Campbell. “En muchos casos, las personas mejor posicionadas para impulsar la adopción de la IA ya se encuentran dentro de la organización”.

Mejora de las competencias para una cultura de creadores de IA

La firma de servicios profesionales y contabilidad KPMG está abordando su reto de talento en IA impartiendo formación generalizada en IA a sus empleados, afirma Rema Serafi, vicepresidenta de fiscalidad de KPMG. El principal problema de muchas organizaciones en materia de IA en 2026 será la falta de talento, no la falta de tecnología, añade.

El 40% de los CIO encuestados para el informe State of the CIO‘ de este año señalaron la falta de talento interno como uno de los principales obstáculos para implementar sus estrategias de IA.

Para hacer frente a esto, KPMG ha puesto en marcha un programa piloto de formación en IA de seis semanas, con el objetivo de que todos los empleados puedan implementar sus propias herramientas de IA, explica Serafi. El programa familiariza a los empleados con Python y otras tecnologías que sirven de base para las herramientas internas de IA, añade.

KPMG también ha renovado la estructura de sus equipos para garantizar que tres categorías de empleados —usuarios avanzados de IA, creadores y desarrolladores— trabajen en estrecha colaboración, afirma Serafi. “Todo el mundo tendrá acceso a nuestras herramientas y todo el mundo será un usuario avanzado, hasta tal punto que aquellos profesionales que no contaban con conocimientos de IA al incorporarse, que no eran ingenieros ni tecnólogos, si quieren aprender, les certificaremos para que también puedan crear herramientas”, afirma.

Implementar herramientas de IA sofisticadas y de primera clase sin formar a los empleados es como comprar un coche de Fórmula 1 pero no contratar a un piloto profesional, dice. “Si no contamos con profesionales que sepan cómo utilizarla, no podrán sacar el máximo partido a lo que tienen a su disposición”, añade Serafi.

KPMG encargó un estudio a la Universidad de Texas (Estados Unidos) y descubrió que los empleados que utilizan la IA con regularidad producen un trabajo de mayor calidad y se sienten menos estresados. Los empleados que sean usuarios expertos en IA progresarán más rápido en sus carreras, sugiere. Sin embargo, uno de los retos de los programas de formación es mantenerse al día con la rapidez con la que evoluciona la IA. “De hecho, las funciones están cambiando en muy poco tiempo. Antes se veía a ingenieros tradicionales trabajando con IA, pero ahora se ven profesionales que realmente pueden orientar, dar forma y dirigir la IA en el trabajo que realizan para sus clientes”.

Reciclaje profesional: “El único camino realista hacia el futuro”

Otro defensor de la formación integral en IA para los empleados es Elmer Morales, fundador y director ejecutivo de Koder.com, una startup de programación de IA agente. Según él, encontrar talento externo en el ámbito de la IA se ha vuelto extremadamente difícil para la mayoría de las empresas.

“El reciclaje profesional ya no es opcional. Es el único camino realista a seguir para la mayoría de las organizaciones. El mercado de talento externo no puede satisfacer simultáneamente las necesidades de todas las empresas, y esperar a que las universidades se pongan al día no es una estrategia”, afirma.

Las empresas que triunfan con la IA consideran la mejora de las competencias como una inversión fundamental, no solo como una iniciativa de recursos humanos, añade Morales. “La falta de talento es, en estos momentos, el principal obstáculo concreto para las ambiciones en materia de IA. Las empresas pueden adquirir los mejores modelos, la mejor infraestructura y las mejores herramientas, y aun así no producir nada de valor porque carecen de personas que sepan cómo integrarlo todo en un sistema que realmente funcione en producción”, explica.

Morales sugiere que los responsables de TI recurran a su equipo de ingeniería actual para desarrollar el talento necesario para la implementación de la IA. “Los ingenieros que ya se dedican a esto con obsesión por las noches y los fines de semana, que lanzan proyectos personales y experimentan con nuevos modelos, solo necesitan permiso, recursos y un problema real que resolver. Los mejores equipos de IA que he visto no se crearon mediante la contratación, sino creando las condiciones para que las personas adecuadas dieran un paso al frente”, concluye.