La aceleración tecnológica allana el camino de los CIO para convertirse en CEO

La perspectiva de que un CIO ocupara el despacho del CEO parecía remota no hace mucho tiempo. Pero, a medida que la tecnología digital se entrelaza cada vez más en el tejido de las empresas, más líderes de TI buscan ascender. El 67% de los CIO aspira a ser CEO, según una investigación de Deloitte realizada en 2025. Una mirada al retrovisor muestra que este rumbo se ha trazado desde hace años.

El auge de las plataformas en la nube y móviles ayudó a los departamentos de TI a romper las barreras tradicionales, facilitando las transformaciones digitales. La IA marca la próxima revolución tecnológica y ahora está acaparando la atención de toda la alta dirección.

El manual para que los CIO se conviertan en CEO incluye los elementos habituales, como impulsar una transformación digital o gestionar una cuenta de resultados. El espíritu emprendedor y mantener una mente abierta se cuentan entre los principales atributos de liderazgo. He aquí algunas experiencias que han compartido con esta cabecera directivos de TI convertidos en directores generales para alcanzar la cima del liderazgo y qué es preciso para mantenerse allí.

Los directores de sistemas de información que aspiran a puestos de dirección general deben ampliar sus horizontes

Una trayectoria profesional que incluye puestos como director de sistemas de información en grandes marcas como The Walt Disney Co., Microsoft y el Gobierno federal de EE. UU. sentó las bases para el director general de Intrusion, Tony Scott, quien dirige el fabricante de software de ciberseguridad desde 2021.

Scott afirma que los CIO se encuentran en una posición única para dirigir empresas porque, junto con los directores financieros, tienen la mejor visibilidad sobre cómo operan las organizaciones y, en particular, cómo digitalizan los procesos de negocio. Lo que hacen los CIO para acelerar esas transformaciones al tiempo que controlan los costes es el siguiente paso.

Esta visión holística fue uno de los catalizadores que llevó a Scott a centrarse más en la ciberseguridad, un área en la que las TI han ido tradicionalmente a la zaga y en la que “los malos siempre parecían llevar la ventaja”. Finalmente, y tras mucha reflexión, aceptó dirigir Intrusion, cuya propiedad intelectual de detección de firmas basada en la reputación y su talento le impresionaron.

Para los aspirantes a directores generales, la voluntad y la capacidad de delegar tareas en personal de confianza es fundamental, afirma Scott. Dominar la estrategia empresarial y todos sus matices también es clave, ya que los directores generales deben saber dónde y cuándo “dar un giro” si es necesario. Mantener una amplia apertura ante lo que es posible es fundamental.

Además, una vez que los CIO convertidos en CEO ocupan el puesto más alto, deben tener cuidado de no inclinarse demasiado hacia las TI, ni intentar ser un “relleno” de las carencias que haya en la organización. Eso supone una gran pérdida de tiempo que impedirá a los CEO dirigir eficazmente el negocio.

Tender un puente entre la estrategia y la implementación

Los CIO con experiencia ven las carencias. En algún momento, deciden subsanarlas. Identificar las carencias en las principales consultoras tecnológicas actuales impulsó a Michael Matthews a fundar Vexital, una consultoría boutique diseñada para salvar la brecha entre la estrategia empresarial y la implementación tecnológica. “A las empresas no les falta gente, talento, dinero ni ideas”, afirma Matthews. “Les falta claridad y comprensión sobre quiénes son, qué hacen y por qué lo hacen”.

Matthews, que ocupó cargos de director de sistemas de información (CIO) en Tennant y Deluxe, se propuso crear un manual de arquitectura de soluciones que combinara la intención estratégica —“el porqué”— con el trabajo sobre el terreno —“el cómo”—.

Transformar a Deluxe en un proveedor de pagos digitales capaz de entrar en nuevos mercados con escala y rapidez fue fundamental para Mathews, quien afirma que tuvo que ayudar a la empresa a superar su miedo a canibalizar su negocio principal: los cheques en papel.

En Vexital, Mathews ayuda a las empresas con sus propios retos técnicos, como por ejemplo colaborando con una empresa de dispositivos médicos para reorganizar sus hojas de ruta de productos con el fin de alcanzar la rentabilidad.

El consejo de Mathews para los CIO que quieran llegar a ser los jefes algún día: no tengáis miedo de asumir riesgos calculados, algo similar a lo que hace un CIO cuando se enfrenta a amenazas de ciberseguridad, nuevas tecnologías o competidores. Además, uno de los sellos distintivos del buen liderazgo es “llevar a la gente contigo” formando al talento para ayudarles a avanzar en sus carreras, lo que también fortalece a la empresa, afirma.

Abrazar el espíritu emprendedor

Los CIO que se convierten en buenos directores generales se benefician de un espíritu emprendedor, a veces hasta el punto de no estar nunca realmente satisfechos, afirma Phil Newmoyer, socio de Acacia Advisors. Esta actitud impulsó al antiguo CIO de Toys “R” Us y Serta Simmons Bedding a lanzar Provoso AI, fabricante de software de análisis de IA, donde ejerció como cofundador y director general. “Las personas que se lanzan a nuevas empresas y al crecimiento y quieren construir algo: eso está en su ADN”, afirma Newmoyer, quien recuerda haber creado empresas ya en el instituto.

Los CIO que dirigen las TI de grandes empresas, en particular, están bien posicionados para dar el siguiente paso porque ya dirigen un negocio dentro de un negocio, con un presupuesto multimillonario. Aun así, afirma que los líderes de TI deben tener la piel dura y estar preparados para el fracaso, señalando que un compañero puso en marcha cinco empresas, tres de las cuales fracasaron. Los CIO cuentan con la seguridad de las comodidades corporativas; los CEO, no tanto.

“Crear un negocio con tu propio sudor y capital supone un nivel diferente de presión, compromiso y responsabilidad. No es para los débiles de corazón”, afirma Newmoyer. En el lado positivo, die, el éxito aporta la recompensa inconmensurable de saber que has construido algo con tus propias manos.

Lo que dicen los analistas y expertos

Los consultores tienen sus propias ideas sobre qué hace que los CIO parezcan CEO. Navegar por las compensaciones entre los riesgos y el valor de los resultados y la orientación al crecimiento vinculada a esas operaciones es un factor crítico, afirma Anjali Shaikh, directora del Programa Global de CIO de Deloitte.

Shaikh también afirma que, aunque el mandato tecnológico ha traspasado los límites del departamento de TI para abarcar todas las funciones de la alta dirección, la responsabilidad sigue recayendo en gran medida en el CIO. Eso, dice, posiciona a los líderes de TI para ejercer influencia en los niveles más altos.

Los datos de Deloitte sugieren que esta trayectoria se ha trazado durante años, ya que el 65% de los CIO reportan ahora a los CEO, frente al 41% de hace una década. Independientemente de si los líderes de TI siguen siendo CIO a lo largo de su carrera o ascienden a puestos superiores, todos los líderes de la alta dirección se enfrentan hoy al mismo reto: la palabra que empieza por ‘d’. “Todas las empresas están sufriendo una disrupción, tanto si fabricas perchas como si desarrollas software”, sentencia Mathews, de Vexital.