La mayoría de las migraciones SAP fracasan antes de que comience la implementación. Esta es la conclusión del informe ‘The State of SAP Migrations’ (El estado de las migraciones SAP) de ISG.
La empresa de investigación y asesoramiento tecnológico, que encuestó a más de 200 responsables de la toma de decisiones empresariales y de TI de grandes empresas internacionales con más de 1000 empleados, descubrió que menos de una de cada cinco empresas (18%) implementa nuevos procesos y tecnologías SAP al migrar a S/4HANA. Por otro lado, casi la mitad (49%) realiza pocos o ningún cambio y, en su lugar, opta por conservar los procesos y datos existentes.
Oportunidades perdidas
“Si las empresas se centran en evitar riesgos en lugar de en la transformación en sus estrategias SAP, pueden perder beneficios a largo plazo”, advierte Stanton Jones, analista de ISG y coautor del informe. Para aprovechar al máximo el potencial de la automatización, la analítica y la IA, las empresas deben estar preparadas para realizar cambios fundamentales en la gobernanza, la calidad de los datos y la estandarización de los procesos.
Según el estudio, una posible razón por la que las empresas no están realizando estos ajustes es la presión del tiempo. En la encuesta, las empresas citaron con frecuencia el fin del soporte para SAP ERP Central Component (ECC) como motivo para migrar a S/4HANA. En estos casos, es posible que estén alineando sus cambios con los plazos de mantenimiento y soporte, y que estén utilizando una migración limitada a la nube para ampliar la vida útil del soporte, en lugar de transformar sus entornos de TI.
Se superan los plazos y el presupuesto
Además, los retrasos y los excesos presupuestarios en las migraciones a S/4HANA son más la norma que la excepción: según ISG, casi el 60 % de las migraciones de SAP se retrasan y superan el presupuesto, principalmente debido a una complejidad subestimada, un alcance ampliado y cuellos de botella en la capacidad interna.
Según los analistas, los retrasos se deben principalmente a una gobernanza débil, más que a retos técnicos, y por lo tanto pueden considerarse un síntoma de problemas más graves. “Muchos programas de migración involucran a múltiples integradores de sistemas, proveedores de servicios SAP y especialistas en nichos de mercado. Pero hay una falta de derechos de toma de decisiones claros, criterios de aceptación y responsabilidades entre los proveedores”, explica Stacey Cadigan, socia de ISG y coautora del informe.
Según Cadigan, la inconsistencia en las responsabilidades y la falta de alineación de los incentivos provocan desviaciones en el alcance y retrasos. “Para gestionar eficazmente la migración de SAP, las empresas deben definir claramente las responsabilidades de implementación y garantizar una supervisión independiente de actividades críticas como la preparación de los datos, las pruebas de integración y la gestión del cambio”.
Minimizar los riesgos mediante la gobernanza
ISG aconseja a las empresas que consideren la gobernanza de las migraciones de SAP como un instrumento central para minimizar el riesgo, y no como una función puramente administrativa. Esto incluye definir explícitamente las responsabilidades de entrega y resultados de todas las partes interesadas y establecer controles de calidad objetivos para la transición del diseño a la construcción y las pruebas.
Los analistas afirman que los programas que dependen de los proveedores de servicios para autogestionarse suelen sacar a la luz los problemas solo cuando ya se han agotado los márgenes de tiempo y costes.
Otro consejo de los expertos: vincular parte de la remuneración de los proveedores a métricas de entrega específicas. Además, los indicadores tempranos, como la integridad de la migración de datos, la tasa de escape, la estabilidad de las pruebas de integración y el éxito de las muestras de transición, permiten una evaluación temprana del estado del proyecto y la responsabilidad compartida de los resultados.
Si estos mecanismos no existieran, aumentaría la probabilidad de sorpresas tardías, que difícilmente podrían compensarse incluso con un esfuerzo técnico considerable, según los analistas de ISG.